Salud Infantil - Pediatria *

jueves, junio 15, 2006

Casi la mitad de los niños de 10 años ya tiene problemas con el sobrepeso

A los niños hay que enseñarles a comer igual que se les enseña a hablar o a caminar. La diferencia es que la labor de educar en una alimentación adecuada no dura unos meses, sino que se prolonga hasta bien entrada la adolescencia. Pero de esas enseñanzas depende su salud futura. Los especialistas insisten en este mensaje porque a diario comprueban que el exceso de peso entre los niños va a más.
Un reciente estudio avala esta advertencia. Según la investigación hecha por los endocrinólogos pediátricos Juan Pedro López Siguero, del Materno Infantil, y Juan Manuel Fernández García, del Clínico de Granada, casi la mitad de los niños de 10 años ya presentan problemas de sobrepeso. El estudio fue hecho el año pasado entre 9.000 críos y jóvenes de 3 a 23 años de Andalucía.

En las conclusiones se apunta que el 15 por ciento de las niñas de 4 años ya padece sobrepeso. Desde entonces y hasta los 9, el porcentaje sube de forma constante. A esa edad, el 40 por ciento de las niñas está por encima del peso ideal. A partir de los 9, las chicas empiezan a perder peso y cuando llegan a los 18 años sólo el 15 por ciento tiene más kilos de la cuenta.

En los varones hay una diferencia sobre la que López Siguero llama la atención. Sobre los 4 años, el 15 por ciento de los niños también presenta sobrepeso, igual que las niñas. Entre los varones, el pico máximo de gordura –el 41 por ciento de los casos estudiados– se registra dos años más tarde –a los 11– que en las crías. Un dato que los especialistas achacan a que el desarrollo masculino es un poco más tardío. Pero mientras el sobrepeso en niñas baja del 40 al 15 por ciento entre los 9 y los 18 años, en el caso de los varones el descenso es del 41 al 33 por ciento en ese mismo período. Quiere decir que los chicos sueltan menos kilos que las chicas. "La hipótesis es que las adolescentes, como generalmente se ponen a dieta, logran reducir o controlar más el peso que los varones. Influyen sin duda la moda y la preocupación de las chicas por el peso. No es una reducción natural", explica López Siguero.

El especialista cree que es "urgente" tomar medidas. Y lo argumenta con estudios científicos. Si se comparan los datos del trabajo andaluz con otras investigaciones elaboradas sobre niños de Bilbao, Barcelona o Zaragoza, la conclusión es demoledora: los críos andaluces tienen la misma altura que el resto de España, pero son los más gordos. Además, en comparación con el informe Enkid elaborado en 2001, la situación ha empeorado en 2005.

López Siguero es categórico: "La altura es semejante a la de otros puntos de España, pero con el peso es urgente actuar; una labor en la que hay que involucrar a la familia, las empresas, los centros de salud y a la sociedad en su conjunto para evitar que siga a más.

El sobrepeso es un exceso leve, mientras que en la obesidad es más grave. Pues bien, la obesidad infantil se ha triplicado en apenas dos décadas y en la actualidad afecta en torno al 16 por ciento de los niños. "Hay que pensar que si esta generación ya tiene ese porcentaje de obesidad, cuando sea adulta igualará los niveles de Estados Unidos", alerta Francisco Tinahones, jefe de Endocrinología del Hospital Clínico de Málaga.

El apoyo a la investigación sobre esta patología es uno de los pasos adoptados por el Ministerio de Sanidad. De hecho, ha creado una plataforma para impulsar el estudio de la obesidad. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) también apunta en esa línea y ha financiado el trabajo de López Siguero y Fernández García. El endocrinólogo del Materno ya avanza que harán otro estudio en niños de cero a tres años y que sería importante estudiar también variables que permitan establecer las poblaciones de riesgo de la obesidad.

El SAS ya trabaja en un plan andaluz para atajar esta patología. Su empeño se justifica por las cifras. Según datos de la Dirección General de Salud Pública, en la provincia hay unos 48.000 niños de entre con sobrepeso. Es más, uno de cada cinco crío nunca hace ejercicio. Para más detalle, las estadísticas precisan que el 7,8 de los niños malagueños son obesos y que el 11,7 por ciento está excedido en su peso.

Estos números llevan a los especialistas a lanzar una advertencia rotunda: si los hábitos sociales no cambian –sedentarismo y exceso de nutrición– la obesidad infantil se duplicará en dos décadas. Los kilos de más no sólo serán detonante de patologías en la edad adulta –riesgos cardiovasculares, diabetes o hipertensión– sino que para los críos suponen complicaciones en el presente. Entre ellas, desviación de las rodillas por el peso, mayor propensión a trastornos respiratorios, rozaduras en la piel y problemas psicológicos. Porque los estereotipos sociales pesan y los críos gorditos suelen ser menos aceptados, los que les ocasiona complejos y les lleva a ser más huidizos.





Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer

 

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