Salud Infantil - Pediatria *

domingo, junio 25, 2006

Un extracto vegetal reduce la hiperactividad y mejora la atención en niños con déficits de atención

Los fármacos utilizados en la actualidad pueden tener efectos secundarios


Redacción, Madrid (25-06-2006).- Los niños que padecen un trastorno hiperactivo de déficit de atención (THDA) ven reducidos sus síntomas después de tomar un suplemento de un extracto vegetal antioxidante procedente de la corteza del pino marítimo francés, comercializado como Pycnogenol, a diario durante un mes, según un estudio en el que participan la Universidad de Munster (Alemania) y el Hospital Universitario Infantil de Eslovaquia. Las conclusiones de la investigación se publican en la revista European Child & Adolescent Psychiatry.

Según los científicos, el extracto vegetal redujo la hiperactividad y mejoró la atención, concentración y coordinación motora-visual en niños con THDA. En el estudio participaron 61 pacientes no hospitalizados con THDA y una media de nueve años y medio de edad, que procedían de la Unidad de Psicología Infantil del Hospital Universitario Infantil de Eslovaquia.

Cuarenta y un niños recibieron Pycnogenol y dieciséis placebo. Los pacientes no tomaron ningún otro suplemento durante el estudio. El placebo contenía lactosa y celulosa y los participantes del grupo que tomó el extracto recibió 1 mg del suplemento o de placebo por cada kilo de peso corporal cada día durante un mes.

Los participantes pasaron por un examen psiquiátrico básico, una evaluación por profesores y sus padres utilizaron varias escalas específicas para los problemas de atención en niños, además de una evaluación psicológica anterior al tratamiento, un mes después de comenzar el estudio y de finalizarlo.

Al mes de comenzar el tratamiento, los profesores de los participantes compararon los resultados de las pruebas al mes con los de las realizadas antes del comienzo del estudio tanto en el grupo placebo como en el que tomaba el extracto vegetal. Descubrieron una caída significativa en la hiperactividad y la falta de atención en comparación con el inicio del estudio y con el placebo.

Los resultados de las encuestas que realizaron los padres tras un mes de tratamiento mostraron una disminución en la hiperactividad comparada con las puntuaciones en las mismas pruebas al inicio del estudio. En el caso de los resultados de coordinación motora-visual y la concentración se produjo un aumento significativo en los pacientes que tomaron el extracto tras un mes de tratamiento en comparación con los resultados obtenidos al inicio de éste. Los participantes del grupo placebo no mostraron una mejoría significativa en estas pruebas.

Los investigadores también descubrieron que un mes después de finalizar el tratamiento, los síntomas volvieron a los niveles en los que se encontraban antes de comenzar el estudio, lo que sugiere el efecto antioxidante sobre la reducción de los síntomas del THDA.

Los expertos explican que la mayoría de medicamentos utilizados para tratar el THDA pueden ser adictivos y dar lugar a efectos secundarios graves.

http://www.azprensa.com/

 

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martes, junio 20, 2006

Los siete meses de vida marcan el inicio del aprendizaje social, según un estudio


Según los investigadores, habilidades sociales y motoras aparecerían al mismo tiempo en el proceso de aprendizaje de los bebés.



Madrid, 19 junio 2006 (mpg/azprensa)

Un estudio de la Universidad de Uppsala (Suecia) concluye que el conocimiento social podría iniciar su aprendizaje a la edad de entre los siete y ocho meses de vida. La investigación se publica en la edición digital de la revista Nature Neuroscience.

Con un año, los bebés pueden aprender a predecir las consecuencias de las acciones de otras personas y lo que hacen los adultos. Según los investigadores, su estudio sugiere que los bebés aprenden a predecir las acciones de otros en el momento en que aprenden a realizar esas acciones por sí mismos.

La investigación se desarrolló analizando los movimientos oculares de niños de entre seis y doce meses y de adultos, mientras observaban segmentos de video de un actor que colocaba juguetes en un cubo.

Tras visionar repetidas veces el video, adultos y bebés de doce meses miraron el cubo antes de que la mano llegara hasta él, lo que demuestra que predecían la acción consecuente. Sin embargo, los bebés de seis meses no miraron el citado cubo hasta que la mano llegó a éste.

Dado que la investigación demuestra que los bebés aprenden primero a realizar acciones como las presentadas en el experimento entre los siete y ocho meses de edad, los investigadores consideran que la cognición social podría comenzar a desarrollarse tan pronto como las habilidades motoras.

http://www.azprensa.com

 

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lunes, junio 19, 2006

Evitar el corte de digestión

El corte de digestión es un trastorno que tiene lugar con relativa frecuencia en playas y piscinas durante los calurosos meses de verano. Los más pequeños, impacientes por zambullirse en el agua tras la comida, no suelen esperar a que se digieran los alimentos, por lo que el riesgo de sufrir un corte de digestión aumenta en estos casos. Aunque también puede darse como consecuencia de otros factores.

¿Qué es el corte de digestión?

El corte de digestión también se denomina golpe de agua o síncope por hidrocución. Se trata de un trastorno de gravedad variable que tiene lugar como consecuencia de la diferencia de temperatura entre la piel y el agua. Al entrar al agua de la playa o la piscina de forma súbita, mientras tiene lugar el proceso de digestión, la sangre que se encuentra en el tubo digestivo se desplaza a otros órganos como la piel, para que se pueda contrarrestar el cambio de temperatura que tiene lugar. Esta falta de sangre en el sistema digestivo es la causa del corte de digestión. Si bien, éste proceso puede presentarse aun cuando no está teniendo lugar la digestión, ya que al zambullirse de golpe en la piscina o el mar después de haber estado al sol o tras haber realizado ejercicio físico, la diferencia de temperatura entre la piel y el agua puede provocar la aparición de los mismos síntomas.

Cómo reconocerlo y actuar

Si tras un día de playa o de piscina el niño presenta náuseas y vómitos, es posible que estos sean síntomas de un corte digestión, aunque también puede que se trate de una simple indigestión. Si además el niño se marea, está pálido y suda, o pierde la conciencia entonces es muy probable que se esté frente a un corte de digestión. Estos últimos síntomas son de mayor gravedad, aunque aparecen con menor frecuencia, pero hay que tener en cuenta que en el peor de los casos el niño puede llegar a sufrir un paro cardiaco.

En caso de que tenga lugar un corte de digestión, tanto si se trata de un niño como de un adulto, han de seguirse los mismos pasos. Se debe avisar a los servicios de urgencias y sacar a la persona del agua la más rápido posible. Es de gran ayuda que hasta que lleguen dichos servicios se realice la maniobra frente-mentón para abrir las vías respiratorias e iniciar las maniobras de reanimación correspondientes en caso de que la persona sufra un paro cardiorrespiratorio.


Lo mejor, prevenirlo

Aunque pueda resultar muy útil tener unos conocimientos básicos de primeros auxilios, la prevención es lo más importante. Aunque resulte difícil acostumbrar a los más pequeños a que sigan algunas normas antes de darse un baño, conviene que se habitúen a respetar un tiempo prudencial de unas dos horas y media o tres tras la comida antes de sumergirse en el agua. Es igual de importante no entrar de golpe en el agua sino hacerlo de forma progresiva para que el cuerpo se vaya acostumbrando al cambio de temperatura, sobretodo después de haber estado al sol o de haber realizado ejercicio.

También conviene saber que un helado o un granizado, alimentos muy consumidos entre los más pequeños, pueden resultar muy refrescantes, pero si se toman después de realizar ejercicio, son capaces de provocar un corte de digestión, como consecuencia del descenso de presión sanguínea que tiene lugar en la región digestiva. Es importante que los niños se habitúen a seguir estas sencillas pautas de prevención para que así puedan disfrutar con seguridad de las playas y piscinas.

Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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jueves, junio 15, 2006

Casi la mitad de los niños de 10 años ya tiene problemas con el sobrepeso

A los niños hay que enseñarles a comer igual que se les enseña a hablar o a caminar. La diferencia es que la labor de educar en una alimentación adecuada no dura unos meses, sino que se prolonga hasta bien entrada la adolescencia. Pero de esas enseñanzas depende su salud futura. Los especialistas insisten en este mensaje porque a diario comprueban que el exceso de peso entre los niños va a más.
Un reciente estudio avala esta advertencia. Según la investigación hecha por los endocrinólogos pediátricos Juan Pedro López Siguero, del Materno Infantil, y Juan Manuel Fernández García, del Clínico de Granada, casi la mitad de los niños de 10 años ya presentan problemas de sobrepeso. El estudio fue hecho el año pasado entre 9.000 críos y jóvenes de 3 a 23 años de Andalucía.

En las conclusiones se apunta que el 15 por ciento de las niñas de 4 años ya padece sobrepeso. Desde entonces y hasta los 9, el porcentaje sube de forma constante. A esa edad, el 40 por ciento de las niñas está por encima del peso ideal. A partir de los 9, las chicas empiezan a perder peso y cuando llegan a los 18 años sólo el 15 por ciento tiene más kilos de la cuenta.

En los varones hay una diferencia sobre la que López Siguero llama la atención. Sobre los 4 años, el 15 por ciento de los niños también presenta sobrepeso, igual que las niñas. Entre los varones, el pico máximo de gordura –el 41 por ciento de los casos estudiados– se registra dos años más tarde –a los 11– que en las crías. Un dato que los especialistas achacan a que el desarrollo masculino es un poco más tardío. Pero mientras el sobrepeso en niñas baja del 40 al 15 por ciento entre los 9 y los 18 años, en el caso de los varones el descenso es del 41 al 33 por ciento en ese mismo período. Quiere decir que los chicos sueltan menos kilos que las chicas. "La hipótesis es que las adolescentes, como generalmente se ponen a dieta, logran reducir o controlar más el peso que los varones. Influyen sin duda la moda y la preocupación de las chicas por el peso. No es una reducción natural", explica López Siguero.

El especialista cree que es "urgente" tomar medidas. Y lo argumenta con estudios científicos. Si se comparan los datos del trabajo andaluz con otras investigaciones elaboradas sobre niños de Bilbao, Barcelona o Zaragoza, la conclusión es demoledora: los críos andaluces tienen la misma altura que el resto de España, pero son los más gordos. Además, en comparación con el informe Enkid elaborado en 2001, la situación ha empeorado en 2005.

López Siguero es categórico: "La altura es semejante a la de otros puntos de España, pero con el peso es urgente actuar; una labor en la que hay que involucrar a la familia, las empresas, los centros de salud y a la sociedad en su conjunto para evitar que siga a más.

El sobrepeso es un exceso leve, mientras que en la obesidad es más grave. Pues bien, la obesidad infantil se ha triplicado en apenas dos décadas y en la actualidad afecta en torno al 16 por ciento de los niños. "Hay que pensar que si esta generación ya tiene ese porcentaje de obesidad, cuando sea adulta igualará los niveles de Estados Unidos", alerta Francisco Tinahones, jefe de Endocrinología del Hospital Clínico de Málaga.

El apoyo a la investigación sobre esta patología es uno de los pasos adoptados por el Ministerio de Sanidad. De hecho, ha creado una plataforma para impulsar el estudio de la obesidad. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) también apunta en esa línea y ha financiado el trabajo de López Siguero y Fernández García. El endocrinólogo del Materno ya avanza que harán otro estudio en niños de cero a tres años y que sería importante estudiar también variables que permitan establecer las poblaciones de riesgo de la obesidad.

El SAS ya trabaja en un plan andaluz para atajar esta patología. Su empeño se justifica por las cifras. Según datos de la Dirección General de Salud Pública, en la provincia hay unos 48.000 niños de entre con sobrepeso. Es más, uno de cada cinco crío nunca hace ejercicio. Para más detalle, las estadísticas precisan que el 7,8 de los niños malagueños son obesos y que el 11,7 por ciento está excedido en su peso.

Estos números llevan a los especialistas a lanzar una advertencia rotunda: si los hábitos sociales no cambian –sedentarismo y exceso de nutrición– la obesidad infantil se duplicará en dos décadas. Los kilos de más no sólo serán detonante de patologías en la edad adulta –riesgos cardiovasculares, diabetes o hipertensión– sino que para los críos suponen complicaciones en el presente. Entre ellas, desviación de las rodillas por el peso, mayor propensión a trastornos respiratorios, rozaduras en la piel y problemas psicológicos. Porque los estereotipos sociales pesan y los críos gorditos suelen ser menos aceptados, los que les ocasiona complejos y les lleva a ser más huidizos.





Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer

 

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Crece el debate en Estados Unidos por televisión para bebés

La Academia Estadounidense de Pediatría dice que los niños que ven TV muchas horas no desarrollan el cerebro ni su capacidad motriz.

Los bebés de Estados Unidos ya tienen una televisión a su medida, BabyFirstTV, un canal que emite programación para los más pequeños de la casa durante las 24 horas del día y cuyo lanzamiento ha desatado un acalorado debate.


Los primeros en poner el grito en el cielo tras el debut del canal, que estará disponible en español en E.U. A finales de este año y busca salir al aire ‘en breve’ en España, han sido los responsables de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés).


La AAP desaconseja que los niños menores de dos años vean la tele e insiste en que este tipo de iniciativas no harán sino agravar las ya alarmantes tasas de obesidad infantil en E.U.


"No creo que sea una buena idea que los bebés de entre seis meses y tres años (grupo al que se dirige BabyFirstTV) estén delante de la TV", explicó Kathleen Clarke, pediatra y miembro de la AAP.


Añadió que "cuando los niños nacen tienen formados la mayoría de los órganos, pero el cerebro todavía no está desarrollado".


Según Clarke, "la mejor forma de estimular el cerebro es la interacción directa con los cuidadores y un ambiente en el que haya muchas texturas y juguetes interesantes".


Para la experta, "no existe un sustituto televisivo para ese tipo de interacción".


Sharon Rechter, cofundadora de BabyFirstTV y vicepresidenta ejecutiva de desarrollo empresarial, señala que "lo cierto es que los bebés ya ven la tele, tanto en E.U. Como en otros países".


Un estudio realizado por la Kaiser Family Foundation indica que el 68 por ciento de los niños menores de dos años ve la televisión o vídeos a diario y que el 26 por ciento de los bebés tiene televisión en su cuarto.


"Lo importante no es si ven o no la tele, sino lo que ven", dice Rechter, quien hace hincapié en que "lo que resulta crucial es que los niños y sus padres interactúen", algo que según la directiva busca BabyFirstTV.


El canal incluye programas para que los niños aprendan palabras y colores y busca la estimulación sensorial mediante canciones.


La programación nocturna incorpora, entre otras cosas, consejos para los padres y música para que los niños se queden dormidos.


Pese a reconocer que los más de 40 programas han sido cuidadosamente planeados y cuentan con el asesoramiento de reconocidos pediatras, expertos en desarrollo infantil contemplan este nuevo proyecto empresarial con visible escepticismo.


"No existen pruebas de que los vídeos para bebés tengan un impacto positivo en los niños, pero sí de que pueden resultar perjudiciales", dijo Marie Evans Schmidt, investigadora Center on Media and Child Health de Boston.

Efe / Washington




Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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